En este estudio se presenta el análisis de dos de los cambios aprobados por el Senado en la Reforma Laboral, el del Fondo de asistencia laboral (FAL) y el del régimen de incentivo a la formalización laboral (RIFL). Se pretende evaluar el impacto sobre la cuña tributaria laboral, concretamente sobre las cargas patronales y el costo laboral total. Dado el contexto de los países de la OCDE, se identifica el cambio de posición que tendría Argentina a raíz de los cambios realizados.
Los países con mayor carga sobre un trabajador promedio de la muestra son Bélgica (52,6%), Alemania (47,9%) y Austria (47,3%). Por otro lado, los países con menor cuña fiscal son Nueva Zelanda (20,8%), Chile (7,2%) y Colombia (0%). Dado todo lo anterior, al considerar la cuña fiscal completa, es decir la integrada por los aportes personales, las contribuciones patronales y el impuesto a las ganancias, Argentina con su carga del 34,6% ocupa el puesto número 25 de carga tributaria de la muestra de 39 países (orden de mayor a menor), por debajo de la cuña fiscal promedio de los países miembros de la OCDE.
Al incorporar los cambios previstos por la Reforma Laboral, la cuña fiscal total de un trabajador formal de una empresa grande en Argentina se reduce al 34,1%, manteniéndose en el puesto número 25 de los 39 analizados. En el caso de un trabajador empleado por una PYME, la carga baja al 33,4% y también conserva el puesto 25. Por último, para un trabajador alcanzado por el RIFL, cuya vigencia es de 48 meses, la cuña fiscal desciende al 27,8% del costo laboral total, lo que implica un desplazamiento hasta el puesto 32 dentro del grupo de 39 países analizados.