El presente informe analiza el posible cierre fiscal del Gobierno Nacional en 2026, a partir de una proyección propia de los ingresos y gastos correspondientes al segundo semestre del año. El objetivo es estimar el comportamiento que debería seguir el gasto primario para cumplir con la meta de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI comprometida con el FMI.
Las proyecciones parten de los datos observados durante el primer semestre de 2026 y consideran dos escenarios alternativos para la evolución de los ingresos tributarios nacionales en la segunda mitad del año. El primero supone una caída real interanual del 1,3% respecto del segundo semestre de 2025, mientras que el segundo contempla un incremento real del 0,7%. En ambos casos, se asume que los ingresos no tributarios, excluyendo las privatizaciones, permanecen constantes en términos reales.
A partir de la inflación esperada se proyecta la trayectoria del gasto primario indexado, que representa aproximadamente el 57% del gasto primario total. Dado ese nivel de gasto posible y la meta de resultado fiscal acordada con el FMI, se determina el ajuste requerido en el gasto primario no indexado, que constituye el 43% restante del gasto primario.
Adicionalmente, el informe incorpora un segundo eje de análisis al considerar el eventual ingreso de recursos provenientes de privatizaciones de empresas públicas, que el último Staff Report del FMI estima en US$2.000 millones.
De esta manera, para cada escenario alternativo de recaudación tributaria existen dos escenarios de resultado fiscal, uno incluyendo recursos extraordinarios y otro no. Es preciso aclarar que los ingresos extras no permiten incrementar el gasto en igual proporción, ya que para la meta de superávit de 1,4% del PBI no son considerados, incrementando solamente el resultado primario obtenido.
En los cuatro escenarios analizados, el gasto primario de 2026 registraría una caída real interanual respecto de 2025 de entre 2,8% en el caso más optimista y 3,8% en el más pesimista. No se observan diferencias en el gasto primario entre los escenarios que incluyen ingresos por privatizaciones y aquellos que los excluyen, dado que esos recursos no se computan para el cálculo del resultado primario considerado por el FMI. Así, el gasto primario de 2026 se ubicaría en términos reales entre un 29% y un 30% por debajo del nivel registrado en 2023.