Del análisis de la ejecución presupuestaria de provincias y CABA con datos al primer trimestre del año 2025 en términos de variación porcentual real interanual, surge que los ingresos corrientes subieron un 8% en 2025 y los ingresos de capital crecieron un 49%. Como resultado, los ingresos totales aumentaron un 8,2% en términos reales entre 2024 y 2025.
En lo que respecta al gasto público, en el primer trimestre de 2025, los gastos corrientes tuvieron un incremento real interanual del 15,5% y el gasto de capital un aumento del 24,2%. Como resultado, el gasto público total provincial tuvo una suba real del 16,1%. Al evaluar el gasto primario, es decir, el gasto total menos el gasto en intereses de deuda (que cayó 31,7% real interanual), se tiene que el mismo tuvo un incremento real interanual de 17,8%.
En consecuencia, dada una suba real del gasto público mayor al incremento de los ingresos, el resultado primario y fiscal del consolidado de 23 jurisdicciones empeoró. En 2025 el resultado primario fue superavitario por $2,8 billones en moneda de junio de 2025, lo que implica un descenso real interanual de 39,5%. El resultado fiscal fue superavitario por $2,2 billones en moneda de junio de 2025, luego de haberse registrado un superávit fiscal de $3,8 billones en moneda de junio de 2025 en 2024. Es decir, el significativo aumento del gasto primario real generó una reducción del superávit fiscal real del -41,2%.
Desde el punto de vista de los ingresos, teniendo en cuenta el incremento de transferencias automáticas al primer semestre del 3,6% real interanual, un escenario muy optimista posiciona a los ingresos con un aumento real posible del 5% durante todo 2025. Por ende, lo más probable es que el gasto provincial baje su ritmo de crecimiento durante los próximos meses.